17 oct. 2017

Publicidad engañosa

Aprendí muchas cosas en la escuela, pero ningún maestro me enseñó cómo enfrentarme a un hoy como éste. No recuerdo el día en el que preocuparse estaba sobrevalorado, en el que la salud no era un tema y la muerte más trágica era la de Chanquete. 
Cuando medimos apenas un metro solo soñamos con hacernos mayores, pero ahora entiendo que solo lo hacemos porque nadie nos cuenta la realidad de cómo será aquello. Es como pretender descubrir el mundo gracias a un crucero y terminar viendo cada destino desde la cubierta. Es conseguir tocar el cielo tantas veces como terminas arañando el suelo. Es terminar viviendo con la marcha corta puesta por miedo a perder el control del volante. 
Solo se me ocurre una solución para todo esto: seamos más niños para sobrevivir a ser mayores. 


13 oct. 2017

Reflexiones bajo los focos

Esta noche te imagino rozando las estrellas con la punta de la nariz. Ya lo has hecho muchas veces bajo el techo de Madrid, aunque esta vez no se trata de faros de quita y pon. Brillarán para ti hasta que salga el sol.
Pienso si el peso que me acompaña sería suficiente hoy para proteger tu piel. ¿Cuántas plumas son necesarias a miles y miles de metros?
Y aquí estoy yo, bajo las estrellas que me han visto crecer, preguntándome cómo se consigue no echar de menos lo que podría ser. Abrazando en sustitución. Llenando a medias la habitación. Invitando a la cama a la reflexión.

Sorteando la desesperación.
Porque el que espera, desespera.
Y yo no quiero desesperar.

11 oct. 2017

La culpa sin nombre

No puedo evitar culparte. Por volar lejos de nuevo, por disfrutar de docenas sin mis manos, por poner barreras incluso a mi voz.
No puedo evitar culparte. Por huir del Prólogo del libro de la década, por decidir que es mejor con diez que ser dos, por pensar en qué regalarme en lugar de ser tú el regalo.
No puedo evitar culparte. Por huir al pico más alto, por dejarme a mí en lo más bajo, por seguir sin llenar mi hogar.
Te culpo aunque no te lo diga. Pero aunque no te lo diga, lo sabes.
Te culpo aunque no quiera. Y aunque te culpe, te quiero.
Te culpo aunque no lo merezcas. Y es que igual soy yo la que no te merezco.
Ahora la que se culpa soy yo.

4 oct. 2017

Porcelana

Ya no puedo más. Parecía fácil hacerse la fuerte, la distraída. No estaba tan claro que fuera a costarme relativizar y escudarme en la confianza de las buenas manos. Pero ya está. Me rompo. Se rompen mi sueño y mi percepción de la realidad, aunque cueste comprenderlo. No sé si mi cerebro será capaz de sobreponerse a esta casi docena de treintas agónicos. Hojas de calendario de "esto no", "ten cuidado", "mejor si lo evitas", "no hagas planes por si acaso". Tampoco sé si mi espalda podrá recuperar su forma y reconocerá un estado insensible.
Estoy agotada. Y sé que, aunque sea hormiguita con mis quebraderos, agoto a los corazones donde siempre me dan cama. Y lo siento, lo siento tanto. Copar la preocupación de quienes no pidieron preocuparse por nada, de quienes lo dan todo intentando que sea suficiente por el momento. Gracias. Por vuestra mano, por vuestro hombro, por vuestro enorme pecho. Por haber luchado para evitar el crecimiento de las grietas.
Os repetiré mil veces que no es vuestra culpa, que todo fue suficiente, porque la porcelana es así, aunque una vez pasara por Limoges.

19 sept. 2017

Dos para dos

Van dos y me llevo uno. Te llevo a ti. Conmigo. Al fin del mundo. 
Como equipaje de mano, no vayan a quedarse contigo en alguna escala.
Lo hice en la ciudad de los palacios. Aunque volaras sobre mí. Volaste a mi lado desde ese 19. 
Como ahora. Como hicimos. Como haremos. 
De la mano. 
A Panamá o al edificio de al lado. Pero con asiento para dos. 

8 sept. 2017

Follow me

Las niñas ya no son niñas.
Las niñas se pintan los labios de color violeta a ellas mismas y no a sus muñecas.
Coleccionan fotos en Instagram en lugar de en álbumes de cromos.
Organizan su rutina entre stories y fotografías.
Se visten como Barbies en vez de coleccionar patinadoras o dentistas.
Juegan a escribir blogs, a ser YouTubers, artistas de reggaeton.
Sueñan con ser la reina de los followers en lugar de princesas Disney.

¿Qué estamos haciendo?

5 sept. 2017

Metro de líneas

Será la falta de costumbre, serán los años que llegan y pasan, será que todo vale con tal de anular los sentidos en ese lugar, pero me gusta leer en el metro.
Llegados a este punto de confesión, no puedo dejarlo así. Lo cierto es que esta perversión que puede significar el placer de la lectura bajo tierra no se queda aquí.
Me gusta observar a quienes leen en el metro. Se abstraen, ignoran los estímulos externos, y se sumergen. Aún más.
Suelo pararme a imaginar qué ocupará su lectura. Qué personajes estará vistiendo y desvistiendo su mente, qué trama recorrerá los escenarios de cada página.
Mantengo la esperanza de que, esta vez sí, acaben ese libro que comenzaron con la ilusión que precede a las grandes historias. Esa que tan rápido se desvanece con las no tan grandes.
Hoy he sentido la tentación de preguntar a un joven que reposaba sobre esa barra amarilla prostituida por tantos. Lejos de traicionar esta manía de hablar demasiado, he pensado en acercarme y pedirle que me prestara esa historia que hacía que sonriera entre líneas.
Pero he seguido leyendo. Que para eso he subido al metro.

3 ago. 2017

Ag(o)sto

Ya nadie viaja por dinero en este gusano de cuatro ruedas. Es agosto y el mundo se ha parado. El centro se ha parado.
El hormiguero se dispersa y huye en hordas hacia las puestas de sol de verdad. A nadie le importa hoy la hormiga reina, ninguno quiere recordar hoy su trono y su pena. Las obreras viven en agosto. Y muchas nunca volverán a morir un septiembre. A gusto.